Confinada y Embarazada

Confinada y Embarazada

Soy consciente de la importancia de mantener la vibración alta en estos días,
siento que estoy moldeando un ser precioso dentro de mí y que ésto quedará marcado en el bebé para siempre.
Según Ayurveda, cada experiencia deja un samskara, una impresión en la mente, así cuando el bebé nace, lleva consigo no sólo sus experiencias de vidas pasadas sino la información que adquiere en nuestro vientre.
Por esto, desde el día que supe que estaba embarazada, una fuerza salvaje me empujó a poner límites,
a decir no a personas o situaciones que no me nutren, 
a romper con estructuras o relaciones viejas que no son coherentes conmigo.
Al fin y al cabo, el embarazo es también una época de transformación de nosotras como mujeres,
y mi leona rugía más que nunca.
.
Y llegó el confinamiento,
y sacó a relucir las luces de algunos y las sombras de muchos,
y me sorprende con qué facilidad las sombras de esos tantos se obsesionan con el control extremo,
y se hacen con el poder en nombre de “protegernos”
y nos arrebatan libertades básicas, 
como es el derecho a la luz del sol y al aire fresco,
(siempre respetando las medidas de seguridad por el bien de todos)
que mejora no sólo la inmunidad sino toda nuestra energía,
nuestras mejores armas y que tenemos que tener a punto para superar la situación actual. 
Las que como yo vivimos en un apartamento en la ciudad,
sin terraza y sin terrado accesible,
y que tenemos que crear luz y oxígeno para dos,
lo llevamos difícil porque las sombras de esos tantos, basados en miedos infundados e ignorancia,
no escuchan nuestras necesidades. 
Las matronas y ginecologas las reconocen y nos apoyan,
pero ¿quien se atreve a salir a tomar aire fresco cuando las sombras de esa gente ignorante lanzan misiles de ira?
Los verdaderos valores se aprenden en el vientre materno y por eso,
a pesar de las sombras de esos muchos, a pesar del abuso de poder, a pesar de la injusticia que estoy experimentando,
me meto en mi cueva y enciendo mi luz para alumbrarme a mí y a mi bebé,
y nos nutro con alimentos sattvicos que escojo cuidadosamente en el mercado y mi pareja y yo cocinamos con mucho amor,
y nos nutro también de esos pocos que, a pesar del apagón general, están encendiendo bombillas
a base de meditación,
a base de conexión con el amor,
a base de unión,
a base de compartir…
Gracias a todos los angelitos que me estáis ayudando a transitar este momento
y Gracias a mi bebé por acompañarme y darme la fuerza de encender una velita de sabiduría que nos acompañará a los dos siempre
Y aprovecho para hacer un llamamiento para que nos tengan en consideración a las mujeres embarazadas confinadas en un apartamento y que no tenemos acceso a aire fresco ni a la luz del sol, para que empaticen con nuestras necesidades. Y que una vez que empaticen, las respeten sin agresiones, ni gritos desde el balcón ni amenazas. 

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